Mis botas en un descanso del camino

CAMINO FRANCÉS sola: De Astorga a Sarria (148,9 Km.)

6 abr 2020


Mapa del tramo Astorga Sarriá en el Camino Francés
Mapa de las etapas del tramo Astorga - Sarria (clicar para ampliar las fotos)

(TRAMO ANTERIOR: CAMINO FRANCÉS: De Frómista a Astorga)



El Camino Francés cambia a partir de Astorga: nos acercamos a Santiago. Los albergues están llenos y los hostales y las casas rurales son más caros (unos 5 € de media); el menú del día empeora y el tiempo también. Se aconseja no emprender esta parte del camino sin hacer reservas y sin polainas para la lluvia.



INDICE ETAPAS





PRIMERA ETAPA: Astorga-Rabanal del Camino (19,5 Km.)


Iniciamos el Camino donde lo terminamos: en Astorga, alojadas nuevamente en la Casa Sacerdotal.

Dos peregrinas en el monumento al peregrino en Astorga
Astorga. Monumento al Peregrino
Salimos de Astorga pasando por la Capilla del Ecce Homo, en Valdeviejas. Avanzamos siguiendo la nacional LE-142 –ahora casi sin tráfico gracias a la autovía– hasta Murias de Rechivaldo, a 5 km. de Astorga, donde tomamos el primer café del día. Después vamos a pasar por Santa Catalina de Somoza y El Ganso, que cuenta con una muy interesante iglesia dedicada a los peregrinos y de donde dicen que el mismo Santiago celebraba la misa cuando pasaba por allí. Siguiendo el camino y un poco antes de llegar a Rabanal, nos encontramos con los restos del antiguo "Roble del Peregrino", ahora cortado por enfermedad.

Imagen actual del Roble del Peregrino de Rabanal del Camino
Al fondo el "Roble del Peregrino" cortado

Rabanal es un pueblo fantasma. No hay tierras de labor rodeando el pueblo. Las casas se han restaurado ordenadamente siguiendo un mismo patrón. Y todas ellas están dedicadas al Camino de Santiago y sus peregrinos. Si no fuera por el buen rato que pasamos en la Iglesia de la Asunción, escuchando las Vísperas de los monjes de San Salvador, yo aconsejaría no parar en esta localidad.
    (Los monjes del monasterio de San Salvador del Monte Irago celebran a las 19.00 las vísperas con cantos gregorianos y rezos en latín. A las 21.30 horas tienen lugar misas completas, con bendición para los peregrinos)


Imagen de la celebración de Vísperas en la Iglesia de la Asunción de Rabanal
Vísperas en la Iglesia de la Asunción de Rabanal del Camino
La casa rural donde teníamos reserva (A Cruz de Ferro: 45 € la habitación doble) era pequeña, no tenía jardín y los dormitorios dejaban mucho que desear en limpieza y comodidad. Un desastre por ese precio y solo explicable por la gran cantidad de peregrinos que llenan esta parte del Camino.
Dicen que en el Restaurante “El refugio” de Rabanal es donde mejor se come de los alrededores. Doy fe. Un excelente caldo gallego y un jugoso guiso de ternera, además de un buen tinto de la zona, por 10 € el menú.




SEGUNDA ETAPA: Rabanal del Camino-Molinaseca (24,3 Km.)


Nos espera una etapa fuerte, no tanto por la mítica subida al Monte Irago, como por la bajada de 17 km con la que descendemos desde su cima hasta Molinaseca. Aparte de su dureza, este es uno de los tramos mas hermosos del Camino. Durante todo el recorrido te acompañan retamas blancas, piornos amarillos y brezales republicanos. ¡La carta de colores en primavera!.
Sinceramente pienso que Mayo es la mejor época para hacer el Camino, a pesar de la lluvia y de los frecuentes cambios en el tiempo con que nos vamos a encontrar.

Peregrina caminando hacia el monte Irago. León.
Subiendo el Monte Irago

De Foncebadón, el primer pueblo de la etapa, apenas queda nada. Una fuente de agua potable y ruinas. Aún así es una buena parada para desayunar en su albergue. Un poco más adelante ya se puede ver a lo lejos la famosa "Cruz de Ferro", donde el peregrino deposita una piedra en su base para pedir protección en el viaje. Es una de las cotas de mayor altitud de la ruta (1504 metros).

Peregrinos en lo alto de la Cruz de Ferro. León
En la Cruz de Ferro (León)




Unos kilómetros mas allá, atravesamos Manjarín, pueblo abandonado donde lo único que queda es el hospitalero Tomás: todo un personaje que se autodefine como "el último templario" y que permanece en tan inóspito lugar dispuesto a ayudar al peregrino que lo necesite.

Imagen del albergue de Tomás en Manjarín
El albergue de Tomás en Manjarín

Iniciamos desde aquí la tremenda bajada del Irago, que se desliza pegada a la carretera comarcal y en la que se suceden los taxis locales. Algunos van llenos y otros vacíos esperando a que "caiga" algún peregrino.
Continúamos bajando y nos encontramos con El Acebo, otro pueblo rehabilitado para el Camino. Después pasamos por Riego de Ambrós, donde ya te asaltan las dudas entre continúar hasta Molinaseca o quedarte en su apetecible albergue. Si seguimos, nos queda cruzar el valle del arroyo de Prado Mangas y –a continuación– el del Río de la Pretadura, con estupendas sombras para hacer una parada.


Peregrina polvorienta entrando en Molinaseca
Entrando en Molinaseca. León
Peregrina cruzando el puente romano de Molinaseca
Cruzando el Puente romano de Molinaseca

Casi no te lo crees cuando te topas de bruces con la Ermita de Nuestra Sra. de las Angustias, que nos da la bienvenida a Molinaseca.  Ni siquiera intentamos buscar la casa rural que habíamos reservado. Nos dejamos caer en el primer restaurante que encontramos (Mesón Puente Romano) y que resultó ser un buen lugar a orillas del río, con un estupendo menú por 15€ (menú de festivos). Por la tarde, el partido Real Madrid - Atletico en uno de los muchos bares de la Calle Mayor (Molinaseca es un pueblo de verdad, está "vivo") y un largo paseo por la ribera del río Meruelo.

La Casa Rural Pajarapinta (45 € con desayuno) nos pareció estupenda y sus dueños muy amables. Es increíble como –por el mismo precio– puedes encontrar en el camino alojamientos tan distintos. Supongo que para esto sirven los blogs.

 Brezales republicanos en la etapa de Rabanal a Molinaseca. Camino Francés
Los "brezales republicanos" del Bierzo


TERCERA ETAPA: Molinaseca - Cacabelos (23 Km.)


Se sale de Molinaseca por la calle Real hasta alcanzar la carretera LE-142. Solo hay que seguirla y, tras 5 kilómetros, te encuentras entrando en Ponferrada. Si coges el desvío que hay a la izquierda y que lleva a Campos, vas a dar un buen rodeo que incrementa en 3 km. la etapa. Mejor ir rectos por la carretera.
Si volviera a repetir el Camino, me pararía en Ponferrada, aunque fuera permitiéndome el lujo de hacer una etapa corta Molinaseca – Ponferrada. Y todo por ver ese castillo templario del que solo pude recorrer sus murallas a las 8 de la mañana.

Dos peregrinas junto al castillo de Ponferrada
Castillo de Ponferrada
Descansando a la sombra de las murallas del Castillo de Ponferrada


Pero había que seguir… es lo malo de las reservas, que te obligan.
Se abandona Ponferrada cruzando el puente sobre el río Sil. Un poco más adelante, nos encontramos con la colonia de Compostilla, diseñada por Endesa para los obreros de la Central Térmica. En los jardines de alrededor está la ermita y, sobre una hermosa piedra, la imagen de la Virgen de Compostilla.
Después de pasar la autovía del Nordeste, el paisaje cambia y los colinas se vuelven verdes por los cultivos de las viñas del Bierzo. Atravesamos Fuentes Nuevas y Camponaraya, avanzando entre campos de uva Mencía. A 7 km. de esta última localidad, se encuentra ya Cacabelo, final de etapa.


Imagen de la Virgen de Compostilla sobre piedra. Artabron.
Virgen de Compostilla. Ponferrada
El río Cúa a su paso por Cacabelos
Imagen del río Cúa en Cacabelos
Imagen de la Ermita de San Roque en Cacabelos
Ermita de San Roque en Cacabelos


En Cacabelos se habla el gallego –a pesar de ser un municipio de León– y se celebra cada año la Feria del Vino del Bierzo.
El Hostal Santa María, donde habíamos reservado (habitación individual: 30 €), es recomendable... sobre todo las habitaciones de la tercera planta, con muy buenas vistas. No puedo decir lo mismo de la comida en el Mesón La Taberna: un menú de 10 €. hecho con poca convicción, eso sí, con un buen vino del Bierzo.
Sin embargo, la calle Santa María está llena de buenos sitios para comer, comenzando por el más famoso: el "Moncloa", al que no pudimos entrar porque "había comuniones”.
Por la tarde, visita al centro de Cacabelos, que es bastante extenso, y paseo por la ribera del Cúa.



CUARTA ETAPA: Cacabelos - Trabadelo (19 Km.)


Llegar a Villafranca del Bierzo desde Cacabelos está tirado. Son ocho kilómetros de camino entre viñedos y lomas. Dicen que Pieros –precioso pueblo en medio de este recorrido– tiene iglesia templaria (cerrada como casi siempre al caminante) y un pequeño albergue “El serval y la luna” del que hablan muy bien.

Peregrina caminando junto a las murallas del castillo Villafranca Bierzo
Rodeando el Castillo de Villafranca del Bierzo
Cuando llegas a Villafranca, lo primero que ves es la Iglesia de Santiago, un hermoso templo románico del S. XII. Después rodeas parte de las murallas del imponente Castillo de los Marqueses de Villafranca – el compositor Cristóbal Halffter habitó en él hasta su muerte– y caminas entre blasones dejando a la derecha la plaza Mayor.


Vistas desde el camino francés al entrar en Villafranca Bierzo
Entrando en Villafranca. Iglesia de Santiago.
Vistas desde el camino de montaña de Villafranca del Bierzo





Se abandona la ciudad atravesando el puente sobre el río Burbia, que unos metros mas abajo se unirá al Varcarcel, al que seguiremos el resto de la etapa si la continuamos por el valle.
Yo me había empeñado en hacer el camino de la montaña (no se si mi compañera me lo habrá perdonado ya) y desde ahora os digo que no merece la pena. Se inicia con una tremenda subida de unos 3 km. en la que vas divisando el valle de Valcarcel con Villafranca al fondo.
Todo estaría muy bien si no fuera porque, al fondo del este valle, queda continuamente a la vista la autovía A6, que no te deja perderte en ensoñaciones. Además, durante 9 km. no encuentras agua y, en el tramo final, falta señalización.
No debe ser difícil equivocarse con niebla en este trozo del camino.



Señal indicando a Pradela en el camino hacia Trabadelo
Deficiente marcado del camino de montaña: no hay que pasar por Pradela


Nos han contado que el itinerario alternativo hasta Trabadelo, que sigue la antigua N-VI, lo ha convertido el MOPU en un camino vallado y asfaltado para Peregrinos y que ya no merece la pena irse por arriba. Aunque, por lo que leo, tampoco emociona a los que lo han recorrido: “A pesar de que el espacio natural es muy hermoso y de que la circulación de vehículos es escasa, se hace un poco agobiante caminar tanto tiempo encajonado de esta manera, rodeado por los cuatro costados de metal, asfalto y hormigón…" "http://artabron.blogspot.com.es/2011/02/etapa-20-ponferrada-trabadelo.html"
En fin, que cada uno se equivoque como pueda.



imagen de la N6 y la autovía a su paso por Trabadelo
Taludes de contención en la A6 a su paso por Trabadelos
Los destrozos de la A6 entre Trabadelo y Portelas



Sea como sea llegamos a Trabadelo después de un prolongado descenso, a través de bosques de castaños, y con el inicio del temporal que ya no nos abandonaría hasta el final del recorrido. Trabadelo está rodeado por montañas con pendientes muy pronunciadas con altitudes entre 100 y 150 m. Debía de ser uno de esos pueblos pequeños e idílicos de la montaña leonesa, pero ha sufrido como ningún otro el destrozo del paso de la autopista A6. En Febrero 2009 hubo desprendimientos de gran consideración. Los remaches de hormigón para sujetar la brecha de la montaña estremecen la vista. Se han cargado el valle.

Vista de la casa rural Rosalía en Trabadelo
Sin embargo, desde la balconada de la casa rural de Rosalía, solo se divisa un paisaje verde y húmedo entre la niebla que se deshace, dejando entrever un par de castaños, el tejado de una casa… Una buena tarde a cubierto mientras llueve sin parar.






QUINTA ETAPA: Trabadelo - Laguna de Castilla (16 KM.)


He aquí la temida etapa de O’Cebreiro.
Imagen de Ambasmestas escondido en un recodo del río Valcarcel
Ambasmestas. Río Valcarcel. León
Y con temporal, como debe ser en Galicia.
Abandonamos Trabadelo por el pasillo que discurre junto a la antigua carretera nacional, completamente encajonado entre la autovía y el río Valcarcel al que cruzamos numerosas veces hasta llegar a Portela. Un par de kilómetros mas allá y, situado en un meandro del río Varcarcel, nos encontramos con Ambasmestas. Después vienen Vega de Varcarcel, Ruitelan y Herrerías, los tres con buenas sombras para descansar y tiendas y bares para avituallarse.


Saliendo del barrio de Hospital de Herrerías –mas o menos a 1 kilómetro– hay que coger un desvío a la izquierda que va a descender hasta el río Valcarcel al que cruzaremos, por última vez, por un puente de piedra.
Es fácil no ver este desvío y continuar subiendo por la carretera, con lo que te perderías uno de los tramos “mágicos” del camino.

Peregrina en el camino de inicio a O Cebreiro
Inicio de la subida a O'Cebreiro
Estamos entre León y Lugo. Hay bosques de castaños y robles y todo está verde y húmedo. Iniciamos la cuesta conteniendo el aliento… pero la mítica subida no es tan horrible como dicen. El camino está bien a pesar de la lluvia y hacerlo despacio ayuda. Incluso hay un tramo empedrado de antigua calzada romana en los alrededores de La Faba, aldea que nos encontramos después de 2 kilómetros de ascenso. Mas adelante, el paisaje se abre a pastizales y lomas que se destapan a través de la bruma. Otros tres kilómetros más de subida y ya estamos en Laguna de Castilla, el último pueblo de León antes de entrar en Galicia.


Nuestra etapa acababa en el albergue “Escuela” de esta localidad.
Me hubiera gustado dormir en la antigua hospedería de O’Cebreiro, pero ya estaba todo cogido cuando llamé (¡tres semanas antes!). Y es que esta pequeña aldea está siempre “petada” porque todos los peregrinos paran ahí. Esto hace que los precios sean altos... incluso algún blog habla de atención deficiente por eso de ir "sobrados".
No nos arrepentimos de haber parado en Laguna. Llovía con ganas y no tenía pinta de parar. La habitación era limpia y luminosa y lo mismo se podía decir del resto del albergue. Una buena comida a base de caldo gallego, pollo a la cerveza y un excelente queso de la zona con membrillo casero, completaron el día.

Camino Francés. Camino de Santiago. Albergue Escuela. Laguna de Castilla
El Albergue Escuela de Laguna de CastillaVistas desde el Albergue El contundente caldo gallego

Mi intención era subir por la tarde hasta O’Cebreiro y volver a bajar. En total, cuatro kilómetros... un paseo. Pero ni siquiera pudimos salir del albergue con la que estaba cayendo. Una partida de cartas y una amigable charla junto a la chimenea del bar, fueron una buena alternativa.



SEXTA ETAPA: Laguna de Castilla - Tricastela (23,5 Km.)


La niebla nos acompaña en la subida a O'Cebreiro
Llovía como suele llover por estas tierras. Aún así, los dos kilómetros que nos quedaban hasta O’Cebreiro fueron un hermoso paseo entre la bruma. Apenas se veían las siluetas… primero la muy románica Iglesia de Santa María, en cuyo pórtico nos refugiamos un rato; después una palloza… más allá unas cuantas casas de piedra con alguna débil luz en sus ventanas. Dicen que las vistas son maravillosas; nosotras no vimos nada.


Camino Francés. Pórtico de Santa María de O'Cebreiro. Etapa Laguna de Castilla - Tricastela
O'Cebreiro desde el Pórtico de la Iglesia de Santa María
La estatua al peregrino en el alto de San Roque. O'Cebreiro
Estatua del Peregrino. Alto de San Roque


Poco a poco la niebla fue despejándose –que no la lluvia- y nos dejó ver un paisaje distinto, mucho menos agreste que el de León… verde y azul, gris y verde, verde y verde… con el aire cargado de agua y las capas de los peregrinos ondeando. Estupenda y reveladora la estatua al peregrino del Alto de San Roque.
Un poco más adelante encontramos una aldea con seis o siete casas rodeando una pequeña iglesia: la de San Xoán. Estamos en Hospital da Condesa. En su interior, un retablo que me emocionó por su sencillez y del que es difícil encontrar una fotografía en las búsquedas.
Padornelo y Fonfría, las aldeas que nos encontramos a continuación, también tienen sus iglesias dedicadas a San Xoán. No es fácil distinguirlas.


Sello de la Iglesia de San Juan. Hospital da Condesa
Credencial: Sello de San Xoán. Hospital Da Condesa
Camino Francés. Retablo de la Iglesia de San Juan. Hospital da Condesa. Lugo
Retablo de la Iglesia de San Xoán de Hospital


Las tres ermitas de Hospital da Condesa, Padornelo y Fonfría en el camino a Tricastela .
San Xoán de Hospital da CondesaSan Xoán de Padornelo San Xoán de Fonfría


Se me olvidaba el paso por el punto más elevado del Camino en Galicia: el Alto do Poio (1337 m.), que se encuentra entre Padornelo y Fonfría y que atravesamos nevando (¡en Mayo!). Si no hubiera sido por la ventisca, hubiéramos visto la sierra de O Rañadoiro con su valle al fondo –que dicen es muy hermoso– y por detrás, a lo lejos, el alto de San Roque.
En los diez kilómetros de bajada hacia Tricastela, nos encontramos primero con un altiplano suave y después con un sendero que, no muy lejos de la carretera, desciende hasta Viduedo. Aquí comienza un tramo de bajada entre bosques, bastante pedregoso, en el que atravesamos Filloval, Pasantes y Ramil, las aldeas de Tricastela.
Habíamos reservado en el Albergue La Horta de Abel, al final del pueblo. Pasando por alto que la zona de recepción estaba llena de tendedores y que nos pidieron el dinero (40 €) antes de enseñarnos la habitación... todo estaba bien: limpio y cuidado. La habitación, en la planta baja, era acogedora. La supongo muy ruidosa en verano, pero ese día solo se oía la lluvia.
El mejor sitio para comer en Tricastela es el "Complexo Xacobeo" en la calle Leoncio Cadorniga. Es también albergue y pension y tiene un buen menú. Dan desayuno desde las primeras luces de la mañana.


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Calle de Tricastela con el Complexo Jacobeo a la izquierda
Tricastela: Restaurante Xacobeo
Habitación doble en el Albergue La Horta de Abel. Tricastela
Habitación doble en el Albergue La Horta de Abel















SEPTIMA ETAPA: Tricastela - Sarria (21,5 Km.)


Las seis y media de la mañana. No veía la lluvia, solo la oía caer sobre el techo raso de la habitación del albergue. Y caía mucha… llovía a mares.
Ha sido la única vez, en todos los años de camino, en la que dejé que la idea pasase por mi cabeza: quedarme un rato más en la cama y coger el autobús hasta Sarriá. Se lo dije a mi compañera y le pareció un sacrilegio. Me sacó de la cama y buscamos un sitio donde desayunar.
Me hubiera perdido uno de los mejores tramos del camino.
En el Complexo Jacobeo no se hablaba de otra cosa. Unos peregrinos de Lorca habían decidido irse en autobús, pero la mayoría se pertrechaban y salían hacia el temporal. Aquella mañana, casi todos tomamos el camino mas corto hacia Sarriá: el de la variante de San Xil, cinco kilómetros menos que la variante de Samos.

    Por San Xil o por Samos?


En el camino de subida a San Xil, el agua viene de frente y te cala rodillas y piernas porque la capa se queda corta. Me quito la capa, me pongo el chubasquero y ato las mangas de la capa a la cintura como si fuera un delantal. Echo de menos las polainas.


Peregrina ascendiendo hacia San Xil entre la lluvia
Iniciando la subida a San Xil
Bosque en el camino a San Xil. Tricastela


El ascenso acaba en el alto de Riocabo. A partir de aquí es una larga bajada por senderos de tierra y lajas, rodeados de abedules y robles y en la que vamos atravesando pequeñas aldeas de cinco o seis casas incrustadas en el bosque.

Bosques rodeando aldeas en el camino a Sarria
Bosques rodeando aldeas


En el Km. 120 de la carretera a Furela hicimos parada en la Casa do Franco. Había que pelearse por entrar, pero valió la pena. Una taza de chocolate con un gran trozo de bizcocho casero al lado de la chimenea. Después he leído en otros blogs que este bar es uno de los “hitos del Camino” y que sus huevos fritos son inolvidables.







Sarriá es una ciudad grande y hay que cruzarla de parte a parte para llegar al barrio antiguo donde están los albergues. Habíamos reservado en el albergue Don Alvaro. Solo serían unas horas porque teníamos que coger el tren a Madrid a las 11 de la noche. El albergue es cutre pero lleno de encanto. Y el dueño se desvive porque estés a gusto. Tiene una habitación forrada de piedra y madera con una chimenea inmensa. Allí reúne a sus peregrinos alrededor del fuego. Una guitarra y una botella de aguardiente hacen el resto.

Imagen de la Iglesia de Santa Mariña en Sarriá
Iglesia de Santa María en Sarriá
Camino Francés. Etapa Tricastela - Sarriá. Albergue Don Alvaro
Compañeros de camino junto al fuego. Albergue Don Alvaro.


Tengo que reconocer que este ambientillo es lo que te pierdes del Camino cuando no frecuentas los albergues. MEA CULPA.

AL AÑO QUE VIENE: SANTIAGO!!!



SIGUIENTE TRAMO: De Sarria a Santiago




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