Etapa corta y agradable a pesar de ser toda ella por asfalto. Quedan en la memoria los Pontes de Zameiro sobre el Río Ave y el de São Miguel dos Arcos sobre el Río Este. Y, como no, la beatífica paz de San Pedro de Rates en su conjunto.
A la salida del Monasterio recuerdo los altos muros de piedra delimitando un ancho callejón entre bosques de fincas. Luego llegas a la Rua del Sol y entras en Vilarinho. En el cruce nos topamos con la Capela de Nossa Senhora da Lapa. También llama la atención en esta localidad la Torre de Bento de Sousa Amorim, diseñada inicialmente como depósito del agua y traída desde Vairão para abastecer la Quinta de este personaje.
Muros de piedra a la salida de Vairão. Camino Portugués Central.
Torre de Bento de Sousa Amorim en Vilarinho
Seguimos durante 2,3 km. por la Rua Ponte d'Ave (EN 306), saliendo de ella para desviarnos hacia el Río Ave y su románico puente medieval de Dom Zameiro (S. XI y XII). Los molinos de sus orillas, los patos e incluso los jacintos de agua de su cauce le dan una imagen idílica. No lo es tanto para los pilares del puente que soporta la presión de esta planta invasiva. Unos metros después encontramos la Capela de Nossa Senhora da Ajuda y una fuente de piedra
El cruce con la N-306, como casi siempre en esta zona de Portugal, es muy peligroso. Recorremos unos metros pegados al medio metro de arcén hasta que el camino se desvía a la izquierda por una pista ancha entre casas y campos. Volvemos a desembocar en la N-306 que, a estas alturas, y después de la etapa anterior, se ha convertido en una pesadilla. La cruzamos -sin paso de peatones- y seguimos hacia Arcos pasando por delante de la Capela de São Mamede.
Carreteras sin arcén en el Camino Portugués Central
La Iglesia de Junqueira desde el camino
Los muros "a la piedra seca" abundan en esta etapa del Camino Portugués
Arcos es un pueblo guapo con el Puente de São Miguel y una pequeña área recreativa en las orillas del Río Este. Por él atravesaba la antigua calzada romana llamada Vía Veteris que unía Oporto con Galicia. Estuve un buen rato bajo un sauce disfrutando de su sombra.
En esta localidad nos sale al paso la Iglesia y el cementerio de Arcos y el primer bar de la etapa (Café Barbosa).
Llegando a Arcos. Camino Portugués Central.
Puente de San Miguel en Arcos. Portugal.
La sombra de un sauce junto al Río Este. Arcos. Portugal
Café Barbosa en Arcos. Camino Portugués Central.
Por la Rua do Río Este y, después, por las de Das Ribeiras y Gafaria, alcanzamos el Campo da Feira de la Capela de San Marcos.
Crucero do Campo da Feria de San Pedro de Rates
Ya solo hay que buscar la Rua Direita para encontrar la Casa Rural Mattos donde me alojé esa noche. Este alojamiento, pensado sobre todo para peregrinos, es una preciosa casa de campo rodeada de huertas y viñedos (hacen vino en la propiedad. Habitaciones grandes y luminosas sin demasiadas comodidades y un desayuno muy básico pero con buen café. La comida (plato del día) en el Restaurante regional el Peregrino estuvo bien a pesar del desangelo del lugar. Por la noche me dieron una tortilla estupenda en el Café Macedo's Bar: un buen sitio.
Comienzo esta primera etapa del Camino Portugués en la preciosa ciudad de Oporto. Me he quedado un par de días para recorrer sus calles empinadas, entrar de nuevo en su Catedral y tomar un oporto en una hamaca junto al río.
Sigue siendo una ciudad muy bella pero yo guardaba recuerdos de ropa tendida sobre las callejuelas, viejas tabernas a la orilla del Douro y tasquinhas donde se cocinaba junto a la ventana abierta para la gente del barrio... todo eso se lo ha tragado el turismo.
El atardecer por debajo del Puente de la Arrábida sigue siendo el mismo.
La salida de Oporto la realicé desde la Plaza Mouzinho de Albuquerque. Había estado alojada en el Hotel Douro con muy buena relación calidad - precio (un desayuno excelente).
Cruzando la plaza y siguiendo la Rua de Nossa Senhora de Fátima, llegamos al desvio de la Rua 9 de Julho. Torcemos a la izquierda y ya todo recto hacia el norte durante 9 km.. Y todo por carretera: desesperante.
Plaza Mouzinho de Albuquerque. Oporto.
Igreja do Carvalhido. Oporto.
Hay quien coge el metro hasta Araujo para ahorrarse esta salida por los arrabales de la ciudad. Caminas así unos 8 kilómetros menos pero no te libras del tramo siguiente, el mas comprometido de la etapa en cuanto a tráfico.
Los barrios de los alrededores de Oporto son como los de cualquier otra ciudad. Nada los distingue excepto, si acaso, los azulejos de las fachadas con los que se podría hacer un buen coleccionable fotográfico.
Primer paso de la autovía por túnel. Etapa Oporto - Vairão.
En toda esta monotona recta hay dos o tres puntos a destacar: la Igreja do Carvalhido, en la calle del mismo nombre, y -casi enfrente- la Livraría Alfarrabista In Libris con un escaparate de muñecos autómatas en el que me quedé pegada al cristal un buen rato. Tiene un taller artesanal de encuadernación de libros en su interior pero, a la hora que pasé, no estaba abierta.
Nada mas que destacar hasta Araujo... pasos de autovía por túneles y traficazo aunque -eso sí- siempre por acera.
En Araujo poco que ver a parte de su estación de metro y de la Iglesia en la plaza de la localidad.
Seguimos por la Rua de Custio hasta desviarnos -a la izquierda- por la Rua de Ponte de Moreira. Si alguien quiere incorporarse a esta etapa directamente desde el aeropuerto, lo puede hacer en este punto del camino ya que solo hay 2,5 km. de distancia.
Atravesamos el río Leça y luego tenemos un laberinto de intersecciones para salvar la A-41. Finalmente, el camino se desvía a la derecha frente al Cementerio de Moreira.
Tras rodear un enorme centro comercial volvemos a salir a la calzada principal (Vía José Regio o N-13). En Vilar de Pinheiro volvemos a abandonarla por la derecha para cruzar seguidamente Mosteiro, donde se encuentra una de las farmacias mas antiguas de Portugal (1737. Cerrada.
Puente sobre el Río Leça. Moreira. Portugal.
Señales confusas frecuentes en esta etapa del Camino Portugués Central
Desvío a Vilar de Pinheiro (hacia Mosteiro). Camino Portugués Central.
Fachada de la Farmacia Acevedo en Mosteiro. Portugal.
En Vilar, vemos a lo lejos la fachada de su iglesia, una de las pocas que te encuentras en esta etapa. Viene despues otro tramo de carretera sin arcén (Rua dos Nove Irmãos ó EN-306)) donde casi te tienes que abrazar a la pared para que no se te lleven los camiones (qué mal rato!).
Iglesia de Vilar de Pinheiro. Portugal.
Carreteras sin arcén en la etapa Oporto - Vairão.
Camino Portugués Central.
En Giao, finalmente, nos desvían a la derecha a la altura de la Igreja Paroquial de Gião, iniciando aquí el único tramo medio verde de la etapa, ya en la Freguesia de Vairão. Se suceden los monumentos religiosos: Capela y Crucero de Santo Ovídeo, Capela de Santo Antonio y, muy cerca, la Capela Senhor do Calvário... creo que hay una ruta de las capillas de la zona en Wikiloc.
Entre la Capela de San Ovidio y la de San Antonio está la Cafetaria Jardim donde me sirvieron un estupendo plato del día.
Iglesia Parroquial de Giao. Camino Portugués. Vairão.
Crucero de Santo Ovídeo. Vairão. Portugal.
Plato del día en la Cafetería Jardim. Vairão. Portugal.
Murallas del Monasterio de Vairão. Camino Portugués Central.
El Monasterio de Vairão hay que verlo o, mejor aún, recorrerlo porque esta formado por muchos espacios religiosos, de tal forma que han puesto en valor la ruta oficial PR4 VCD (Ruta do Mosteiro de Vairão), un sendero circular de unos 11,6 km que pasa por templos, antiguos acueductos y capillas rurales.
Para comenzar, detrás del Monasterio, se encuentra la Capela do Senhora dos Passos, la Iglesia de São Bento y el espectacular cementerio local.
El albergue, situado en una de las plantas del edificio conventual, es grande -72 plazas- y, además, admite reserva. El pago es mediante donativo. El ambiente, cuando pernocté, era muy bueno. Había cena comunitaria (con reserva) y los hospitaleros estaban volcados con los peregrinos. Buena experiencia.
Albergue Monasterio de Vairão. Camino Portugués Central
Puerta entrada Monasterio de Vairão
Capela Nossa Senhora Dos Passos. Monasterio de Vairão. Portugal.
Cementerio de local de Vairão. Monasterio de Vairão. Portugal.
Se me acaban los caminos poco frecuentados y no me gusta repetir, así que este año le ha tocado al Camino Portugués que -al menos hasta Tui- no tiene demasiado público.
Es mas duro y con algo mas de montaña que el Camino Portugués de la Costa pero, en el Central, te vas a encontrar con joyas como el Monasterio de Vairao, San Pedro de Rates, Barcelos, Ponte de Lima y, como colofón, las imponentes murallas de Valença, el Puente internacional sobre el Miño y la Catedral de Tui.
Después de los altiplanos solitarios y agrestes del Camino Sanabrés, este camino -con demasiado asfalto y lugares habitados- puede cansar en algunos momentos pero está bien señalizado y , excepto la subida a La Bruxa, es bastante llano y se camina con facilidad.
Solo vamos a sufrir los peligros del tráfico en la primera etapa -la de Oporto al Monasterio de Vairão- casi toda ella por asfalto, con carreteras sin arcenes y los lugareños a toda velocidad.
El Camino Sanabrés es el más solitario y con menos asfalto de todos cuantos he hecho hasta la fecha. Es agreste, pero se patea de forma tranquila, sin grandes esfuerzos... por carriles de tierra o amplios senderos en su mayoría.
Como siempre, he dividido sus 370 km. en tres tramos: el primero de Granja de Moreruela a Puebla de Sanabria. el segundo desde Puebla a Ourense, y el tercero de esta ciudad a Santiago.
En este primer tramo se atraviesan pocos pueblos. Al pasar por ellos, muchas casas cerradas y apenas gente paseando por sus calles. Tampoco es un camino que te de facilidades... casi hay que empeñarse en hacerlo porque los lugares de pernoctación escasean o -directamente- no existen. Lo mismo ocurre con el avituallamiento. Y es que los lugareños están a lo suyo: a sus campos, a sus animales, a sus cosas... no necesitan al peregrino.
Sin embargo es el camino que más he disfrutado hasta ahora. Espero poder desvelar algo de sus paisajes y la sensación de paz y soledad que me transmitió en su día.
Orillas del Pantano de Nuestra Señora del Agavanzal. Zamora.