Mis botas en un descanso del camino

CAMINO DEL NORTE: De Larrabetzu a Bilbao (15 Km.)

20 jul 2021


El Guggenheim varado en la ría del Nervión. Camino del Norte
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(ENTRADA ANTERIOR: De Gernika a Larrabetzu)



Del Agroturismo Miamendi se sale al Camino por un alcorce que cruza por encima de la autovía. Apenas kilómetro y medio y alcanzamos la carretera BI-3713 que, desde Larrabetzu, llega hasta Lezama.


Mapa de la salida de Larrabetzu hacia Bilbao desde el Agroturismo Miamendi
Hacer el Camino sola. Camino del Norte. De Zumaya a Bilbao
Iglesia de San Martín en Zamudio
A la altura de la Iglesia de Santa María, se avanza un tramo por la izquierda de la BI-737 hasta Zamudio. Justo antes de entrar en esta localidad, giramos a la izquierda y cruzamos las vías del tren, a la altura de la Iglesia de San Martín.
Atravesamos el polígono industrial de Pinoa y pasamos sobre la boca del túnel de la N-637 para continuar el camino que inicia el ascenso al monte Avril.
Ascenso al monte Avril. Entrando en Bilbao. Camino del Norte
Iniciando el ascenso al Monte Avril. Al fondo: Zamudio
Mapa del Camino de Santiago en el Monte Avril. De Larrabetzu a Bilbao


El Camino del Norte penetra en Bilbao por el mejor de los sitios posibles: el monte Avril, que separa la ciudad de los polígonos industriales y pueblos periféricos de la zona este. Nada que ver con los interminables arrabales industriales que te hacen recorrer en el Camino Francés cuando el peregrino entra en Logroño, Burgos o León.
Mientras desciendes el monte, el paisaje se repite -cada vez más cercano- centrado por el edificio Iberdrola, que se alza en el horizonte como la chimenea de un barco gigante.


Vista de Bilbao desde el Monte Avril. De Larrabetzu a Bilbao


Las escaleras que descienden hasta la plaza de Juan XXIII, te introducen en la parte alta de la ciudad donde te das de bruces con la Basílica de Begoña, siempre abierta y a la que merece la pena visitar. Continúas bajando por la avenida de la Virgen de Begoña y, al final, giras a la izquierda por las Calzadas de Mallona. Estos tramos de calzada en descenso, que fueron construidos en el año 1745 sobre la meseta delantera del Monte Artagan, incluyen la entrada al antiguo cementerio de la ciudad y terminan en la Plaza Miguel de Unamuno ya en el centro de Bilbao.


Calzadas de Mallona. Entrando a Bilbao en el Camino del Norte
Calzadas de Mallona. Bilbao
Plaza Miguel de Unamuno. Entrando en Bilbao
Plaza Miguel de Unamuno. Bilbao

La transformación de Bilbao ha sido sorprendente.
No la visitaba desde 1968 y había quedado en mi recuerdo como una ciudad húmeda y oscura.
El Bilbao de hoy se abre a la ría del Nervión con edificios rehabilitados y amplios espacios. El Guggenheim aparece en el recorrido como un gigantesco buque de acero varado en sus orillas. En el casco antiguo, entrar y salir por cualquiera de sus siete calles -también rehabilitadas después de las inundaciones de 1983- es disfrutar de la vida: pequeños restaurantes a buen precio ofrecen pintxos y menús con las especialidades de la cocina vasca; las tiendas de siempre alternan con las de diseño mientras cruzas por las callejuelas o cantones y te encuentras sorpresas como gente jugando a la rana en plena calle del Perro. Por cierto, dicen que, en esta calle llena de bares, los buenos -mirando hacia la ría- son los de la izquierda.


La Plaza de Santiago desde el balcón de la Pensión Roquefer en Bilbao
Plaza de Santiago desde el balcón de la Pensión Roquefer. Bilbao.

Yo había reservado en una pensión en la Plaza de Santiago junto a la Catedral. Llegue pronto y me dieron un estupendo balcón con vistas a la plaza (en estos casos la habitación es lo de menos): Pensión Roquefer (46€ la habitación doble para uso individual)
El menú del día del Restaurante Harrobía tampoco estuvo mal: 12,90 € en su terraza situada en la concurrida calle Perro, desde donde ves pasar a todo Bilbao.
Por la tarde visita al bello claustro gótico de la Catedral (merece la pena!) y paseo por la ría.

¡Eskerrik asko, Bilbao!


Mural en el Cantón Camarón, dedicado a Julián
Echeverría
Mural en el Cantón Camarón, dedicado a Julián Echeverría


SIGUIENTE TRAMO: De Bilbao a Santander



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