Mis botas en un descanso del camino

CAMINO ARAGONÉS: De Arrés a Artieda (18,5 Km.)


(ENTRADA ANTERIOR: De Santa Cilia de Jaca a Arrés)

Cuando abandonas Arrés, vas caminando por la margen izquierda del río Aragón durante kilómetros. Dejas atrás los diminutos pueblos de Martes y Mianos a la vez que vadeas arroyos entre colinas de tierra gris (las "margas") donde el agua corre limpia como en una superficie de cemento.


Vista de las margas de Mianos en el Camino Aragonés


Hice el recorrido "a toda pastilla" porque me habían dicho que, si llegabas de los primeros al albergue de Artieda, podías elegir una habitación doble y que, si tenías suerte, incluso estar solo en ella. Llegué tan pronto que tuve que esperar a que abrieran. Efectivamente, la hospitalera -muy amable- me dio una doble para mi sola... pero no pasó lo mismo con el baño que tuve que compartir con seis personas más (pensamiento: ¿Y qué necesidad tengo yo de esto?).


Iglesia de San Martín en la etapa de Arrés a Artieda. Camino Aragonés


Levantarse todos a la misma hora e intentar coger un wc, un espejo, una ducha, es algo desesperante que no creo esté pensado para gente de mi edad. No, realmente es un sacrificio por el que no me van a dar indulgencias.
La cena –cocinada en el mismo albergue y servida en mesa corrida– fue estupenda. No puedo decir lo mismo de los peregrinos con los que la compartí... Dios mío, que siesos! (no todo es compañerismo y simpatía en el camino).

Por lo demás, Artieda es un pequeño pueblo circular de la Jacetania, rodeado de campos amenazados por la prevista ampliación del pantano de Yesa, y con la omnipresente cadena pirenáica al fondo. Merece la pena ver la Iglesia de S. Martín (S.XII-XVI) que te enseñan por la tarde y ¡gratis!.


SIGUIENTE ETAPA: De Artieda a Undués de Lerda